Alejandro López
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Lo que 100.000 candidatos me enseñaron sobre selección

02 jun 20269 min

Lo que cambia una decisión de contratación casi nunca es lo que aparece en el currículum.

Después de años construyendo Filmijob y viendo pasar cientos de miles de candidaturas en sectores de alto volumen —restauración, retail, estaciones de servicio, logística—, la conclusión más repetida es esta: el currículum predice muy poco de lo que importa. Predice trayectoria, no comportamiento. Y en operaciones, lo que decide si una contratación funciona es el comportamiento: puntualidad, trato con el cliente, tolerancia a la presión, capacidad de seguir un procedimiento cuando nadie mira.

El segundo aprendizaje es que la mayor parte del talento se pierde por fricción, no por criterio. Procesos con formularios largos, respuestas que tardan una semana, entrevistas que se agendan por teléfono en horario laboral. En perfiles operativos, quien tarda en responder simplemente no contrata: el candidato ya ha aceptado otra oferta. Reducir días de respuesta suele mejorar más la calidad de la plantilla que cualquier cambio en los criterios de evaluación.

Tercero: sin estructura, cada entrevistador evalúa una cosa distinta. Dos responsables del mismo puesto pueden puntuar al mismo candidato de forma opuesta porque no comparten qué están midiendo. Definir tres o cuatro criterios por puesto, con ejemplos de qué es un buen y un mal indicio, mejora la consistencia más que añadir pruebas nuevas. La homogeneidad no es burocracia: es lo que hace comparables a dos personas.

Cuarto: las mejores evidencias son situacionales. Preguntar “cuéntame tu experiencia” genera relato; poner delante una situación real del puesto genera información. Un vídeo de dos minutos respondiendo a un caso concreto discrimina mejor que media hora de conversación abierta, y además es revisable por otra persona del equipo.

Quinto: la automatización solo sirve si el humano decide mejor. La tentación en alto volumen es filtrar automáticamente y quedarse con lo que sobrevive. Es un error caro: los filtros duros eliminan perfiles buenos por señales irrelevantes. Automatizar tiene sentido en la parte repetitiva —recoger, ordenar, estructurar, avisar— y la decisión debe quedarse con quien va a convivir con ella.

Datos reales, conclusiones incómodas y algunas cosas que hicimos mal durante dos años.